miércoles, 7 de enero de 2009

La deuda externas nos es impuesta


En el Foro Social Mundial del año 2007 realizado en Nairobi (Kenia), se decidió llevar adelante una campaña de acción global contra la deuda externa, la que ciertamente ha tomado diversas formas según los países y según las fechas de realización de actividades… Varias son las consignas bajo las que se han impulsado algunas acciones: “¿Quién debe a quién?”, “La deuda externa es impagable, es inmoral, es injusta”, “África está siendo saqueada”, etcétera…

Por cierto, los países endeudados tienen ellos deuda externa de diferentes montos y de diferentes orígenes…

En algunos casos se justifica el proceso de endeudamiento de la siguiente manera…

Era una época de gran disponibilidad financiera en los países desarrollados, en los países poderosos… Se había emitido mucho para poder pagar los mayores precios del petróleo, y esas especies monetarias en buena medida habían vuelto a los países centrales bajo la forma de colocaciones financieras… Las instituciones bancarias disponían de excesivos recursos financieros a los que no se podía dar destino en las plazas locales… Ciertamente el dinero sobraba, y algo habría que hacer con él… Entonces se hicieron generosos préstamos al Tercer Mundo, solicitando pocos requisitos, e incluso exigiendo intereses compensatorios de niveles más bajos y razonables…

En ciertos casos los países periféricos al menos se endeudaron por algo que valía la pena: infraestructuras físicas y logísticas, comunicaciones, educación, programas de acción social, investigación científica y tecnológica, etcétera…

En muchos otros casos los recursos se perdían o se subutilizaban, pues se compraban a occidente productos superfluos, y/o se pagaba a funcionarios corruptos, y/o se hacía tráfico de influencias, y/o simplemente se desperdiciaban oportunidades en manejos inadecuados no necesariamente acompañados de corrupción, de peajes ilegales, de acomodos…

Sin duda la deuda es un mecanismo de dominación, porque condiciona, porque esclaviza…

¿Por qué los países periféricos no se han endeudado más?…

Bueno, un país tiene una capacidad limitada de endeudamiento, porque llega un momento en que se afecta muy sustantivamente el bienestar de la población, hasta tal punto de incluso poner en peligro la propia supervivencia de ciertos contingentes poblacionales… Si la deuda externa de un país sobrepasa este límite, entonces no hay otra que matar gente a través de una guerra o a través del deterioro de la sanidad, o bien no hay otra que apelar a reducciones de deuda o incluso a condonaciones de deuda…

En estos casos que no hay otra que financiar una guerra, o que reducir o condonar la deuda de un país, ¿es que los países desarrollados y/o los banqueros han hecho ellos un mal negocio?… No, no, no, no, y no…

Según bien lo destacó Agustí Chalaux, el dinero surge de un contrato social, de un acuerdo social, y en particular el dinero fiduciario prácticamente no tiene costo de emisión…

Por tanto, y sin perjuicio de algún desajuste interno de algún tipo y/o de un error de evaluación, en su conjunto los países centrales actúan con lógica en cuanto a la deuda externa de los países dependientes… Visto que es imposible dosificar con exactitud en sus valores más convenientes y máximos, prefieren endeudar con cierto exceso, y luego condonar o reducir deuda para así llevar la situación a niveles compatibles con la propia supervivencia… Así se acercan a un óptimo en cuanto a los beneficios obtenidos, y desde el punto de vista político quedan como reyes, porque pueden indicar en cuánto han contribuido a paliar las dificultades de los países más comprometidos…

En algún sentido esto hace recuerdo a los inicios de la era industrial, en donde los salarios de los trabajadores eran fijados en niveles acordes con la supervivencia, y/o en niveles acordes con los costos de sustitución de mano de obra…

Pero… ¿si el dinero fiduciario es un invento social cuya creación prácticamente se hace sin costo, es lícito que los Estados emitan dinero nacional en el marco de la economía nacional, en el marco de los intercambios económicos nacionales?…

Por cierto que sí, porque de esta forma se está brindando un muy importante servicio a la comunidad, porque de esta forma se proporciona un instrumento social muy necesario, y puesto que así se generan recursos al Estado para que sean aplicados en infraestructuras, en escuelas, en sanidad, en programas sociales, en otros y diversos asuntos de interés nacional, etcétera… Claro, esto último es claramente positivo en los países bien dirigidos… Pero bueno, demos aquí por concluida esta línea argumental, a efectos de que ella sea continuada por los propios lectores…

Y entonces… ¿es lícito que se haga algo similar a lo señalado en cuanto a la economía internacional?…

Por supuesto que sí, pero no en la forma que se hace hoy día…

En efecto, quien inicialmente se debería endeudar para así proporcionar moneda internacional para impulsar el comercio internacional, debería ser un organismo internacional que luego principalmente volcara los recursos así obtenidos a los países en dificultades y a las poblaciones más comprometidas…

Pero no, actualmente quienes se endeudan inicialmente, quienes emiten dinero prácticamente sin costo y en diversas formas, son los banqueros y los países centrales, y principalmente EEUU… Y obviamente, en lugar de usar estos recursos para los países más pobres, en lugar de aplicar los beneficios para resolver situaciones comprometidas y para apoyar planes sociales, los sectores poderosos los usan para su propia conveniencia, los usan para su propio desarrollo…

Pero aún hay más, pero aún hay otro agravante… Se impone a los países endeudados una injusta ingeniería financiera con elevadas tasas de interés, con lo que en poco tiempo la deuda inicial de los países centrales se licua… El flujo monetario en parte se revierte a los países poderosos, permitiendo así alimentar el círculo vicioso…

Este círculo malicioso debe transformarse en un círculo virtuoso… Este círculo malicioso debe hacerse trizas con la introducción de una verdadera moneda internacional… En este sentido demos satisfacción póstuma a Lord John Maynard Keynes… En este sentido también demos satisfacción póstuma a Agustí Chalaux de Subirà… Impulsemos el bancor telemático…

En relación a los mecanismos de deuda externa no basta con intuitivamente responsabilizar por la situación de catástrofe a algunos países y a algunos sectores de poder… Para realmente poder solucionar los problemas, hay que comprender la ingeniería financiera hasta en sus aspectos más sutiles…

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